miércoles, 25 de junio de 2008

Las avanturas de Pesapo

Había una vez un perro .. no un perro no, era mejor un sapo muy chiquitito y pegajoso. Vivía en la piscina del vecino .. ese guatón que viene a alegarle al papa. El sapito saltaba y saltaba, tenía una mama ratón goooorda y cochina .. y de pronto lo interrumpe josefina : - ¡pero Seba así no era!, era una mama mariposa con las alas rosadas, y grandes, y volaba y volaba.
- Guacala que asco
, ya pero el papá era ratón, Don ratón. - Dale dale..
Había una vez un sapito llamado Pesapo, vivía con su mama Margariposa y su papa Donraton.
le decían Pesapo porque era muy pesado, y no tenia amigos. Estaba cansado de tener una vida así, el quería ser simpático y tener muchos amigos para jugar y poder salir de esa piscina fea, ya que ni Donraton ni Margariposa lo iban a visitar, sólo tenía la compañía de guari sapos cochinos que le caían mal porque se burlaban de él y lo molestaban siempre. Hasta que un día Pesapo se aburrió de la situación y se escapó. Salto lo mas alto y rápido que pudo para llegar muy muy lejos. Se detuvo en una pequeña posa porque nunca había saltado tanto y de pronto apareció una pequeña ranita muy linda y tierna, que se acerco a Pesapo para preguntarle : - ¿Como te llamas?, yo me llamo Rana Ana - y Pesapo por primera vez le hablo a alguien que no fueran sus padres. Y le respondió: - Hola, yo soy Pesapo.
- Que gracioso es tu nombre, ¿Por que te dicen así?.
- Por que soy pesado
- Yo no creo que seas pesado Pesapo.
- ¿De verdad? - pregunto él.
- Enserio. Si quieres vienes conmigo a ,mi casa con mis hermanos, les vas a caer muy bien.
Y así ellos se fueron saltando a la casa de la Rana Ana, iban conversando muy felices cuando de pronto apareció una serpiente muy colorida pero mentirosa.
- ¡Hola pequeños! - dijo la serpiente. Con una sonrisa muy malévola.
- Hola - dijo Pesapo
- No Pesapo no le hables, ella es mala solo quiere comerte, no quiere ser tu amiga de verdad. - dijo Ana.
- Eso es mentira Pesapo, pero bueno ya tendremos la oportunidad de estar a solas y poder conversar. Adiós. - Y se fue arrastrando por el jardín hasta desaparecer.
Llegaron a la casa de Ana, y conoció a sus hermanos.

Habia una vez ...

... una linda princesa ...